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Cuando los históricos juguetes Clim comenzaron a hacer publicidad


Tres, eran tres, los hermanos Climent; Enrique, Ramón y, creo que, Rafael, por orden no de edad, si no de representatividad, ya que era Enrique quien siempre nos recibía y quien nunca encontraba el momento de publicitar sus juguetes, a pesar de que los tenían francamente atractivos. Les habíamos visitado en múltiples ocasiones y siempre nos habíamos encontrado con la misma respuesta.

Un día Enrique decidió volar por su cuenta y en la agencia recibimos la llamada de Ramón, lo que me llevó a Ibi y, concretamente, a su fábrica. Ramón no era como Enrique. Ramón era un hombre del "campo" que fabricaba juguetes; su trato era llano, sin ningún tipo de aristas. Sabía escuchar y confiaba en las personas... era, en definitiva, un gran tipo. Nos mostró sus talleres, nos exhibió sus muestrarios e inmediatamente vimos que entre sus juguetes había dos que destacaban de los demás: un tractor y un tanque. Al primero, juguete que efectuaba, en pequeña escala, las mismas operaciones que un tractor profesional, le "bautizamos" de inmediato como "Tractor Clim Buldózer". El segundo, un tanque lanzallamas, que en lugar de llamas, lanzaba ventosas, le denominamos "Tanque Clim Lanzaventosas". Ambos fueron elegidos para "salir" en televisión y con ambos modelos nos dirigimos a Estudios Moro para proceder a la realización de sendos spots que, una vez en televisión, no solo hicieron famosa la marca si no que también, hicieron crecer la fábrica.

Como anécdota decir que días después de recibir el encargo de Ramón Climent, nos visitó en el despacho su hermano Enrique, el separado, quien nos advirtió de que él no se hacía responsable de la decisión de sus hermanos... ¡Ni falta que hacía!

Personalmente participé en la captación y lanzamiento de muchos y variados juguetes y hoy, con la visión que me dan los años, puedo afirmar y afirmo que fueron los de Clim de los más "agradecidos" en pantalla y que su éxito haría sentirse orgulloso al más exigente de los publicitarios.

Hubo unos juguetes con éxito, pero por encima de ellos mismos hubieron unos hombres que creyeron en su producto y confiaron "a ciegas" en quienes teníamos que publicitarlos. En este caso Ramón Climent.

Meses más tarde, su hermano Enrique, con el nombre de Pilen, tuvo también su sitio en televisión, como ya ha sido narrado en otra historia de lahistoriadelapublicidad.com.

Autor: Enrique J. Fernández. Ex Canut & Bardina.




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