De cuando la censura en la publicidad española


Hubo un tiempo en el que la publicidad española, al igual que en el resto de publicaciones dirigidas al gran público, tenía que pasar por la censura de la dictadura, o lo que es lo mismo, por la Junta de Ordenación y Apreciación de Películas en el caso de spots para cine, que es el que nos atañe hoy. Las campañas se presentaban al censor de turno y éste, según se hubiera levantado aquel día, daba o no su bendición.
La pieza de hoy es una Licencia de Exhibición, como así se llamaban, necesaria para la emisión de publicidad en los cines. El beneplácito, vamos. Esta en concreto es para una campaña del champú Sunsilk (de Unilever), de febrero de hace exactamente 50 años, meses antes del fin de la dictadura. Las licencias las debía portar el distribuidor de las campañas, que en este caso era Movierecord.
Licencias como estas conservamos muchas en el Centro de Documentación Publicitaria, al igual que millones -sí, millones- de otras piezas originales (spots, gráficas, fotografías, libros, revistas, documentos...), desde finales del siglo XVII hasta hoy, que no sólo explican la historia de la publicidad sino de la sociedad de los últimos dos siglos. Es un notario inigualable para explicar cómo somos. De ahí la importancia de conservar el patrimonio publicitario.




