Centro de Documentación Publicitaria

PROTAGONISTAS

Agustín Vaquero

Aportado por el propio Agustín Vaquero

CREO.

Crear es inventarse razones. Es más una actitud ante la vida, que una profesión.
Con la creatividad hacemos singular nuestra existencia y, de paso, dejamos constancia de que el Mundo tiene otras perspectivas.

Cuando hacemos anuncios, nos inventamos una cara nueva del dado y descubrimos esa luz que nadie había visto.
Invitamos a mirar por la cerradura prohibida, y compartimos el sueño de que la vida es un yogur de fresa con trocitos de nuez; y la salud, la suma de millones de lactobacilus poderosos trabajando a nuestro favor.

Cuando creamos, sintonizamos también con el niño que vive escondido a la sombra del adulto en el que nos hemos convertido.
Por eso, para crear no necesitamos cultura, sino tener la capacidad para descodificar lo que sabemos.
Necesitamos un traductor de lo sencillo, un detector de las emociones o de la sonrisa más sincera.

Crear es por supuesto jugar; es invitar a un juego. Es compartir esa inocencia sin reglas del: "todo puede ser" y del "¿por qué no?".

Es ver la felicidad reflejada en una nube o tener el talento para inventarnos el poder sobrenatural de unas micropartículas.

Crear es también un acto de rebeldía.
Un negar lo evidente - por aburrido- y un querer lo nuevo, porque la capacidad de sorpresa es un rasca que siempre tiene premio.

Los argumentos racionales de un anuncio son sólo la excusa para hacernos creer que somos más listos.
La especificación de un motor, es ese valor que se le supone a cualquier máquina, para que al final nos lleve a un paisaje; ese paisaje, al que siempre quisimos llegar.

No deberíamos olvidar nunca que a quienes más recordamos en esta vida, es a los que nos hicieron llorar o reír con más intensidad.

Eso- y no otra cosa- es lo que hacemos cuando creamos un buen anuncio.