


Contar la historia de la publicidad. Ese es el gran reto, más aún cuando resulta necesario entenderla -y ese es mi propósito- no solo como una historia de anuncios, sería injusto quedarme en esa superficialidad, sino también como la de los protagonistas y sus obras así como de las empresas en las que trabajaron. Una historia contada cronológicamente, de forma sencilla y concisa. Intensa como la propia del ser humano, pues no ha dejado de estar presente ni un sólo momento en nuestra evolución social, cultural y económica; como método persuasivo en su esencia original hasta su propia integración natural en los engranajes del marketing y, en los últimos años, como eje fundamental del compromiso social de las empresas.
La publicidad: Difícil entender la evolución de la sociedad sin tenerla presente. Quizás la vía más apasionante para entender los últimos 200 años del hombre. Aquí está gran parte de nuestra historia. Disfrútala.

